La idea de Apapacho nació en uno de los momentos más vulnerables de la vida: la enfermedad. Un personaje cercano a Playamed pasó, por temas de salud, varias estancias dentro del hospital.
En cada una de ellas hubo algo que nunca pasó desapercibido: la presencia constante de su familia, acompañándolo día y noche, esperando noticias, buscando consuelo, fuerza… y también un respiro.
"Fue ahí donde surgió la pregunta que lo cambiaría todo: ¿Y si dentro del hospital existiera un espacio que no sólo cuidara al paciente, sino que también apapachara a quienes aman y acompañan?"
Así nació Apapacho. Un lugar pensado para ofrecer más que alimentos: un espacio para reconfortar, para hacer una pausa, para sentirse cuidado incluso en medio de la incertidumbre.
Un rincón donde la familia encuentra bienestar, calidad y calidez, y donde cada detalle transmite tranquilidad.
En el camino, la idea fue tomando forma hasta consolidarse en un concepto estilo mediterráneo contemporáneo, elegante y acogedor, que combina estética, bienestar y atención al detalle.
Un espacio que armoniza con el entorno hospitalario, pero que se siente distinto: más humano, más cercano, más cálido.
Es la extensión del cuidado que distingue a Hospital Playamed.
"Porque sanar también implica sentirse acompañado. Porque un apapacho, a veces, es tan necesario como cualquier tratamiento."
Cada detalle está pensado para hacerte sentir en casa.
Ingredientes frescos y preparación artesanal en cada platillo.
Un espacio para reconfortar el alma mientras cuidas tu salud.